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sábado, 14 de enero de 2017

EL ARTE MÁS ÍNTIMO



 

 
EXQUISITE CORPSE O EL ARTE INTIMIDATORIO DE POPPY Z BRITE
 
Por Nieves Guijarro
           
 “….Me llamo Andrew Compton. Entre 1977 y 1988 asesiné a veintitrés niños y jóvenes de Londres. Tenía diecisiete años cuando empecé y veintiocho cuando me cogieron. Durante todo el tiempo que permanecí en prisión sabía que, si me dejaban salir, seguiría matando. Aunque también sabía que no me dejarían salir.

            Mis chicos estaban de paso en la ciudad: no tenían amigos, estaban hambrientos, borrachos y enganchados a la excelente heroína paquistaní que corría por las venas de Londres desde los alocados años 60. Les daba comida, té, un sitio caliente en mi cama y los pocos placeres que mi cuerpo les podía ofrecer. A cambio, lo único que les pedía eran sus vidas....”

 
            Exquisite Corpse (1996), inexplicablemente renombrada El arte más íntimo para la edición española, es la tercera incursión en el mundo de las letras de Poppy Z Brite (25 de mayo de 1967, Nueva Orleans), prolífica autora de género Estadounidense que cuenta en su haber con una amplia lista de nominaciones y premios en prestigiosos certámenes literarios. Se dice de Poppy que su obra es “rica, sensualmente gratificante y perversa como un pastel de chocolate guarnecido con ácido” (Alex S. Johnson, Poetic Gore), y lo cierto es que la dama de Nueva Orleans se ha encaramado en uno de los listones más altos gracias a su extensa creatividad, apasionada dedicación y, sobre todo, desinhibida provocación.

           
            Muestra del inabarcable talento de la mencionada Poppy es este Exquisite corpse, curiosa mezcolanza de biopic y acción coral ambientada a medio camino entre Birmingham y Nueva Orleans. Dotada de una alta capacidad introspectiva, la novela sumerge al lector en la intimidad de Andrew Compton, un asesino en serie con tendencias necrófilas condenado a cadena perpetua en la prisión de Birmingham que logra huir de su destino gracias a un curioso plan que, a decir verdad, resulta ciertamente inverosimil. Forman también parte de este urdido entramado, personalidades tan sugerentes e histriónicas como Jay Byrne, un frustado asesino homosexual y antropófago, Lush Rimbaud, locutor y contertulio de una emisora pirata, seropositivo y violento y Tran Vihn, un guapo y joven vietnamita que, esclavizado por las drogas, busca dejar atrás una vida desesperada.

 
            Pero, por encima de toda esta maraña de conexiones abocadas al más terrible de los destinos, destaca la historia de un encuentro, de ese momento en que dos almas confluyen y se tocan, uniéndose ya irreversiblemente. Eso es lo que sucede cuando Jay y Andrew se conocen y deciden dar rienda suelta a sendas depravaciones en una lujosa mansión del barrio francés de Nueva Orleans. Vileza, depravación, obsesión enfermiza y un repugnante grafismo que, a lo largo de 288 páginas, harán las delicias de todos los amantes de la literatura más insidiosa y provocativa del siglo XX. No en vano, la escandalizante obra de Brite fue nominada al premio Stoker en la categoría de mejor novela en el año 1997, reconocimiento al cual la autora pudo acceder en tres ocasiones más gracias a su relato corto The Ash of Memory y sus novelas Lost Souls y Drawing Blood. Así, Poppy Z, Brite se convierte en una de las autoras más veces nominada a este galardón que la asociación de escritores de terror (HWA) otorga desde el año 1987, considerado ya a la altura de los mismos Oscars.

 
            Muy a pesar de haberse ganado un nombre de peso entre los amantes de la literatura de terror y fantástica, la autora afirma rehuir de esta clase de condicionantes y es por ello que, en una entrevista para la web Barcelona review, aportó unas reflexivas declaraciones acerca de su negativa al encasillamiento:
 

            “Las etiquetas son herramientas de marketing y, como tal, apestan. Con ello, no rechazo el género con el que me inicié en la literatura y que ha tenido gran influjo en mi trabajo, pero, por otro lado, no quiero que mis libros acaben apretujados en la parte trasera de las librerías, donde la mayoría de la gente a quien le podrían gustar no pueda encontrarlos. En su favor, debo decir que Simon & Schuster no han comercializado “Exquisite Corpse” como un libro de terror, y algunos libreros lo están sacando de esta sección. En cuanto a mis dos anteriores novelas, una era un relato de vampiros y el otro la historia de una casa embrujada, por lo que no puedo quejarme demasiado. Obtengo mucha publicidad por el “boca a boca”, y sé que la mayoría de las librerías gay y lesbianas los venden, y eso es bueno.”

 
            Este último punto es también una importante característica de la producción literaria de Poppy, ya que la mayoría de sus personajes son bien homosexuales o de sexualidad ambigua. Precisamente, fue en torno a este fetichismo tan sui generis que la autora realizó unas declaraciones para el espacio digital El arco de papel:

 
            “Es justo lo que soy. No hablo de gente gay con el propósito de hacer apología. Escribo de lo que conozco, de la gente a la que amo y de los personajes que comprendo. Mis primeras novelas se hicieron populares de a misma manera que muchos personajes gays en los libros actuales de la saga “Liquor”. No me veo como una autora activista de los derechos de los gays, aunque espero que llegue el día en que el hecho de que yo escriba a través de os ojos de los personajes gays no sea tan inusual que haya que mencionarlo, porque querrá decir que los retos que aún afronta la comunidad gay (matrimonio, adopción, etc.) serán aceptados como derechos humanos básicos.”
           

            De esta forma, no solo existe esa tendencia a la relegación de Poppy a un único género, sino que también se ha tachado a su tercera novela como un intento de intimidación del lector a través de los actos de deshumanización de sus personajes principales, sobre todo de la depravación de Compton, llegándose a afirmar que, en su fondo, constata una página más en la literatura de la pornografía de la violencia. Sin tapujos, la autora ha confesado públicamente ser una gran amante de la literatura pornográfica y, también, comprender que no a todo tipo de lectores les resulta sencillo descifrar el propósito de sus personajes. Más positivamente, la obra no pasa por alto ante ningún ojo crítico sin recibir un merecido hincapié en la fuerza emocional de sus protagonistas y su ligereza en el estilo narrativo, aunque si bien, como se comentaba anteriormente, los premios Stoker la favorecieron, no sucedió así con los Lambda, a los cuales fue nominada en convocatorias anteriores por sus novelas Lost Sould y La música de los vampiros. Para el critico de Lambda, su extensión era demasiado exigua y con menos atmósfera que los anteriores trabajos de la autora. Parece ser, también, que ciertos sectores del sexo femenino pudieron asegurar que la obra resultaba ofensiva para la comunidad gay, aspecto que no resulta claro del todo y que, en todo caso, solo  ha logrado nutrir la extensa polémica que circula alrededor de este trabajo .

 
            No apta para estómagos sensibles, Exquisite corpse representa la transgresión llevada a los límites más perversos y oscuros. Un paseo por el lado más salvaje de la degradación humana capaz de hacer sombra al mismísimo Bateman de Easton e, inclusive, a la depravación constante de  Guillaume Apollinaire en Las once mil vergas,  perfectamente apta para ser incluida en los primeros puestos de una lista de libros tabús. Explosivo cocktail en el cual se mezclan constantes reminiscencias a la psique de Jeffrey Dahmer y, más de lejos, me atrevería a decir guiños a la metodología de Albert Fish y John Wayne Gacy, todo ello convenientemente aderezado de fluidos corporales, desmembramientos y delicatessen varias como antropofagia, necrofilia y un ambiente suburbial de una decadencia demoledora.

 
            Alejada ya de estos inquietantes derroteros desde el año 2000, Poppy nos ha dejado para cumplir otros menesteres muy alejados de sus conocidas tendencias, realizando críticas culinarias para un periódico de Nueva Orleans e imbuida en otros proyectos como The value of X o la saga Liquor (D*U*C*K), protagonizada por una pareja de cocineros homosexuales. Tras comenzar en el año 2010 su proceso de cambio de sexo, anunció oficialmente su retiro en junio de ese mismo año, adoptando el nombre de Billy Martin. Pero, a pesar de no sentir ya esa relación que la unía a sus personajes literarios y, en sus propias palabras, haber perdido su capacidad para interactuar con su obra, su inmenso legado es absolutamente imborrable, tanto como para lograr atrapar a olas de generaciones venideras.
           

            Sin duda, una lectura exquisita y una oportunidad de oro para conocer en profundidad el peculiar universo de Poppy Z. Brite.

domingo, 8 de enero de 2017

UN ADELANTO DE ALL YOU NEED IS LOVE




Epílogo

 Miércoles, 31 de diciembre del 2014

 Who wants to live forever

when love must die?

Queen.

 
Ese soy yo. Sí, el que va en el féretro sobre los hombros de sus amigos. Son cuatro y deben ser fuertes porque esos trastos pesan lo suyo, por no mencionar al difunto, que en este caso son ochenta kilos más.
Nunca me había detenido a pensar en que tenía cuatro amigos, pero así son las cosas: uno no piensa en lo que tiene hasta que lo pierde.
Encontraron el cuerpo en el despacho. A oscuras y sentado en la silla tras el escritorio. En la mesa, una botella vacía de Jack Daniels acompañaba a un cenicero lleno de colillas viejas. Me había dado un homenaje antes de partir.
La primera agente que entró al despacho me creyó dormido hasta que encendió la luz y vio que me había volado la sesera de un tiro. Estaba derrumbado sobre la mesa y el olor a sangre y pólvora se mezclaba con los del bourbon y humo. Aún conservaba el arma en la mano: una S&W modelo 29 con un cañón de cuatro pulgadas y munición magnum. La herramienta de Mati. Ella declararía más tarde que debí quitársela en un descuido. No es cierto, la dejó ella misma.
—Tom usaba una Iver Johnson del 32, la S&W resulta más fiable si quieres volarte los sesos —explicó cuando la interrogaron.
No hubo mucho qué investigar, la certeza de que la Ley del Decaimiento estaba volviendo a ganar la batalla a pesar del suero de la doctora Godwin, fue suficiente argumento para justificar el suicidio.
—El Sr. Stone jamás quiso convertirse en un terminal —declaró Garrido a la prensa—. Ante los indicios evidentes, optó por la Salida Hemingway.
Un periodista preguntó por lo ocurrido en la mansión de Eva Espinosa y si no había sido el sentimiento de culpabilidad el motivo real de mi suicidio, en lugar del temor a convertirme en un terminal. Garrido dudó entre mandar al tipo a la mierda o ignorar la pregunta. Fue prudente, ignoró la cuestión y mandó al periodista a la mierda. Añadió que Tom Z. Stone —yo mismo, sí— era uno de los mejores hombres que había conocido, un profesional íntegro, una persona excepcional y bla, bla, bla, bla....
Sé que Garrido quería dejarme en buen lugar, pero ya me importaba muy poco lo que la gente pensaba de mí cuando estaba vivo, menos aún cuando morí de un ataque al corazón y volví el día del FR, así que ahora...
Ahora es el momento adecuado para echar la vista atrás y repasar los recuerdos que arrancaron hace menos de una semana, el día de Navidad, cuando me recuperaba de los efectos del Suero Godwin y albergué la esperanza de una vida mejor.

viernes, 30 de diciembre de 2016

EL LIBRO DEL AÑO


 
Si hay algo típico de estas fechas, aparte de las resacas y las indigestiones, eso es sin duda, las listas.

La lista de las mejores series del año, la lista de las mejores canciones, y, por supuesto, la lista de las mejores novelas negras.

Pero como no me gusta repetirme, y creo que es más interesante escuchar distintas voces (y más si vienen de gente tan versada en el crimen), el que quiera la lista de las mejores noirvelas del 2016, le recomiendo que se pase por el post que hizo Elemental hace una semana, en el que tuve el honor de participar.

Sin embargo, creo que si digo que para mí (y para cualquier aficionado al género que se precie), el libro del año es “Sangre en los estantes”, no contradigo mis palabras en el blog de El País.

Antes que nada, porque estamos hablando de un ensayo, no de una novela. O más que de un ensayo, de una auténtica Enciclopedia sobre la novela criminal. Y algo tan ambicioso como eso, si viene firmado por Paco Camarasa, uno de los mayores especialistas en el tema de España (y gran parte del extranjero), diga lo que diga la librería, no tiene precio.

Porque estamos ante un impagable derroche de pasión y erudición negrocriminal en orden alfabético, repleto de apuntes históricos, recomendaciones y anécdotas que harán las delicias de los que se están iniciando en la novela negra, y más aún de los que creíamos saber algo del asunto.

Y es que, a lo largo de sus casi 500 páginas, es imposible que no encuentres decenas de autores desconocidos o eternamente pendientes, y más de una curiosidad que no sabías sobre los que creías conocer.

Desde los indispensables clásicos americanos Hammett, Chandler y Thompson, a los padres del género patrio Vázquez Montalbán, Andreu Martín, Juan Madrid o González Ledesma, pasando por los más destacados cultivadores del noir italiano, francés, alemán o escandinavo (por citar solo algunos países).

No están ni pretenden estar todos (para eso, recomiendo pasarse por la titánica y esencial página de Paco del Río http://lanovelanegraenelmundo.com/), pero sí lo mejor de cada casa.

Y eso, viniendo de la mano del alma máter de la mítica y tristemente desaparecida librería “Negra y criminal” (además de comisario de BCNegra), no es moco de pavo.

Mención especial merece, creo, la última entrada de este peculiar alfabeto del crimen (con permiso de Sue Grafton, que no podía faltar en el libro), dedicado a los nueve novísimos del género negro patrio actual, siete de los cuáles, han pasado por nuestro club de lectura en los últimos años.

Si quieres saber quiénes son, ya sabes con qué acompañar el carbón de reyes.

Apuesto a que, si me haces caso, y además vas apuntando todas las novelas que te llaman la atención mientras lees el libro del año, al final tendrás lecturas de sobra para unos cuantos.

Así que, felices fiestas, ¡y próspero año negro!

viernes, 23 de diciembre de 2016

EL MEJOR REGALO DE NOIRVIDAD


Por Sergio Vera Valencia
 
 
Siempre me he tenido por un tipo original. De esos que preguntan “¿me estudias, o me trabajas?”, antes de pagar las fantas a las chavalas. De esos, que piden “coca-cola on the rocks”, las noches de locura y desenfreno. Pero cuando en plena ebullición no muerta, se me ocurrió crear un detective zombie, pensé que por una vez, solo por una vez, la jugada podría salirme bien….

Hasta que conocí a Joe Álamo.

Lo recuerdo perfectamente. Mi psicólogo también. Fue a las 9 y pico, en el centro cultural donde se celebraba la Hispacon 2010. Y allí estaba él, en medio del gentío friki (soy de Cuenca, para mí, más de diez personas, es un gentío)…. Allí estaba Joe Álamo, cerveza en mano ¡a la hora del desayuno!

Este promete, recuerdo que pensé.

Pero no. Al contrario que muchos políticos, hizo mucho más que prometer. Me ganó desde el primer momento. Y eso que el primer momento, fue una crítica a un pequeño fallo que había detectado en la novela (¿he dicho ya que soy como Mayoral, y donde voy, hago amigos?). Pero lejos de tomárselo a mal, el tío se mostró encantado de la vida, encantado de escuchar mis comentarios.

Qué bien, un masoquista, recuerdo que pensé.

Y algo de eso había, porque antes de terminar la convención, prometió mandarme un manuscrito…

Y lo hizo.

Y en cuanto lo empecé, me dije: A la mierda tu detective zombi. Álamo se te ha adelantado. Y nunca podrás estar a la altura de Tom Z Stone (aunque se ponga sombrero, para parecer más alto).

De esa voz narrativa tan deliciosamente irónica, tan socarronamente chandleriana... de esa originalísima Valencia tan Chicago años 20 donde los muertos han vuelto a la vida, pero muchos con su cerebro intacto y los días contados…. De esa trama tan clásica como adictiva con sus gángsters y sus femmes fatales….y sobre todo, de esa mujer de armas tomar llamada Mati, la ayudante impagable y amor imposible del detective.

Así que Johny Colgajo (así se iba a llamar mi personaje), se fue al limbo.

Y cuando la novela vio la luz en 2011, Joe de cabeza a las Casas Ahorcadas, a presentarla, pese a las reticencias iniciales de mi gente. Gente que pese a mi insistencia, se negaba en redondo a dar una oportunidad a cualquier cosa que oliera a no muerto, pero que en cuanto se la dio al bueno de Tom, no tuvo más remedio que rendirse a la evidencia.

De hecho, Tom Z Stone se alzó con nuestro premio, el Tormo Negro, con el que distinguimos a la mejor obra del curso.

Y desde entonces, lo del tándem Joe-Tom con las Ahorcadas (por no hablar del que esto suscribe) ha sido un verdadero idilio (heterosexual, amigas lectoras).

Por eso,  las Casas Ahorcadas se complacen en invitarte a la presentación de “Al you need is love”, la última entrega de la trilogía de Tom Z Stone, que se celebrará el 13 de Enero a las 19 h en el salón de Actos de la biblioteca municipal de Cuenca.

Y para Zelebrarlo,  del 24 al 28 de diciembre, podréis  descargar gratuitamente de Amazon “Tom ZStone, la primera entrega de la serie, ¡y comentarla con Joe!

¿Cómo? Más información, próximamente.

De momento…. ¡a disfrutar de Tom! ¡Y feliZ Noirvidad!

domingo, 18 de diciembre de 2016

Videoencuentro con Nieves Abarca


 
 
¿Qué, preparad@ para el ¡Ho, Ho, Ho!, ganar un par de toneladas de peso y dejarte sueldo y medio en gilipolleces estas felices fiestas?

¿De verdad?

Y, ¿Qué te parece, si para abrir boca antes de los turrones te das un festín de “Crímenes exquisitos” con nosotros?

Para abrir boca, un asesino en serie digno de “El silencio de los corderos”, ha preparado una selección de deliciosos fiambres inspirados en obras de arte.

Para compartir, tenemos una amplia variedad de investigadores a elegir, desde una bella policía de prometedor futuro a un afamado criminólogo, pasando por una periodista metomentodo e incluso un paparazzi con doble vida.

Como plato fuerte, una historia con mucha chicha, ochocientas páginas repletas de acción y muerte, muy recomendable para paladares acostumbrados a series como “Mentes criminales”.

Y de postre, un cóctel de sexo duro y explícito, ideal para subir líbidos y bajar calorías después de tanta carne y tanta sed de sangre.

Pues bien, si ya has disfrutado de este suculento buffet libre de eros y thanatos, no dudes en compartir mesa con nosotros el 22 de diciembre a las 19 h en el salón de actos de la biblioteca municipal de Cuenca, cuando comentemos “Crímenes exquisitos” por videoconferencia con una de sus artífices, la máster chéf Nieves Abarca.

Si vienes, lo pasarás en grande y tal vez la lotería no, pero con un poco de suerte, te tocará algún gordo.

martes, 13 de diciembre de 2016

All you need is Tom


 

(Pasaje extraído del prólogo de All you need is love, de J. E. Álamo)

Por Sergio Vera Valencia


 
 
Pese a que en verano de 2015, aprovechando que tuve el placer de colaborar con Las mañanas de Radio Nacional de España con un club de lectura virtual, donde Tom Z Stone sorprendió y mucho a los oyentes, y gustó y mucho a los lectores que se animaron a adquirir la novela, la editorial siguió sin apostar por la serie como merecía.

Por eso, y porque Joe no quería dejar a los incondicionales de Tom sin el desenlace, al final, mi bro, ha optado por autoeditarla.

Y qué quereis que os diga de la última aventura de Tom … sencillamente, All you need is love me parece la mejor entrega, la más literariamente madura y argumentalmente ambiciosa de la trilogía. Eso sí, aunque supongo que si estás leyendo estas líneas es porque ya has comprado las dos primeras, y que si has comprado esta es porque las has disfrutado tanto como yo, si por algún casual o (Amazon no lo quiera) copia pirata, has llegado hasta aquí sin haberte leído antes Tom Z Stone y Let it be, ya estás tardando.

¿Ya?

 Bien, pues antes de pasar página y  que al fin empiece lo bueno, como cualquier droga legal que se precie, la novela que estás a punto de empezar tiene instrucciones de uso (y se recomienda consultar a un farmacéutico):

Primero, espera que llegue el fin de semana. Una vez empezada, no podrás parar, y llegarías ojeroso al trabajo. Y mi seguro de prologuista, me ha dicho que no se hace responsable de compensaciones por despido improcedente.

Segundo, Descuelga el teléfono, apaga el móvil. El que evita la ocasión, evita el peligro. Y no queremos que contestes mal a tu suegra o tu pareja por haberte interrumpido. El que avisa no es traidor, ni paga daños y perjuicios.

Tercero,  enciérrate en tu habitación con algo de beber (comer está sobrevalorado) y un orinal. Durante las próximas horas de tu vida, no necesitas más. Porque hasta que no termines este libro, All you need is Tom.

domingo, 4 de diciembre de 2016

El expreso de Tokio.


Konichiwa, babies.
¿Qué tal lleváis ese acueducto? Si no tenéis pasta para viajar, ¡siempre podéis visitar el país del Sol Muriente!

No tenéis más que pasaros por Elemental, para echar un vistazo a los artículos que hemos publicado sobre los orígenes de la novela criminal japonesa y sobre Edogawa Ranpo, el padre del misterio nipón y el subgénero erótico grotesco.
Pero antes, ¿qué os parece hacer una parada en el Japón de los cincuenta, de la mano de Seicho Matsumoto y la estupenda reseña que Pilar Narbón ha preparado de “El expreso de Tokio”?

Aunque si no has terminado la novela, te recomiendo que no leas el último párrafo.
¿Qué, preparados?

 ¡Pues lectores al tren!
 
 

El expreso de Tokio, de Seicho Matsumoto.
Por Pilar Narbón.

 No sabemos si es casualidad o una estratagema, pero la novela está armada con una estructura narrativa circular. Es cierto que los sucesos se narran de forma cronológica, y que el primer capítulo sitúa al sospechoso en el ámbito espacial y temporal de la estación de trenes de Tokio. Es cierto que su objetivo es conseguir testigos para fundar la certeza de que las víctimas son pareja. No es menos cierto que la intriga criminal se inicia con el presunto suicidio de esa pareja de posibles amantes y finaliza con el suicidio cierto de otra pareja de amantes imposibles. Las dos parejas: víctimas y asesinos perecen con la ingestión del mismo veneno. En torno a esa polaridad de sucesos idénticos se construye la trama novelística. Esa estrategia hace que consideremos que el relato pivota sobre una estructura circular o elíptica. Se vuelve al lugar donde se propicia la historia, no sólo a través del hecho repetido (el suicidio de dos amantes); también a través de la experiencia itinerante. El investigador Mihara, en busca de respuestas a sus sospechas, se ve obligado a repetir el mismo itinerario que el presunto homicida. Obcecado en encontrar una fisura en una coartada perfecta, lo vemos viajar de sur a norte y de norte a sur, en el expreso de Tokio. Si bien los espacios geográficos donde paran los convoyes únicamente se mencionan, el viaje es parte del enigma. El itinerario se convierte en un auténtico puzzle con ese enrevesado horario de trenes. El viaje físico e intelectual que realiza el detective para resolver el misterio del falso suicidio es también el viaje del lector. El narrador interactúa con el lector, para que este participe activamente en el proceso deductivo. A través de la fragmentación del relato, el lector hace suyas las sospechas de los dos investigadores y elabora conjeturas que a veces se descalabran. La complejidad del argumento reside en la exposición de hipótesis que unas veces se frustran, y otras se convierten en una madeja que se va desenredando. Pese a que ambos investigadores parten de una intuición, la investigación se desarrolla con irreprochable lógica. El interrogatorio de testigos, la comprobación de coartadas, el análisis de escenarios, se conduce con el rigor de la confirmación de pruebas.

Existe una sutil crítica social en torno a la corrupción, con un tono resignado de moraleja: que la corrupción no pasa factura y que los corruptos son premiados con un cargo político de mayor enjundia. La investigación de un caso de corrupción es el eje sobre el que gira la trama. Se inicia con la muerte del funcionario investigado  y su presunta amante. La vuelta de tuerca es que al final de la historia, las víctimas se convierten involuntariamente en verdugos, en una jugarreta irónica del destino.

Otra rareza de la estructura narrativa es la intervención de dos investigadores sin que veamos –como es de suponer- dos diferentes puntos de vista. Se evidencia que la perseverancia es el principal rasgo del perfil psicológico de los dos policías que intervienen en la resolución del caso. Su perspicacia se guía en principio por instinto. Algo les hace sospechar que un suicidio no es lo que parece ser. Van creciendo en profundidad a medida que perseveran en el planteamiento de hipótesis irrefutables. Desmontar las coartadas esgrimiendo pruebas, intenta demostrar que el instinto solo no funciona. La oposición entre los dos investigadores sólo opera en el aspecto físico. Frente al viejo y desastrado Torigai, se opone el joven y atildado Mihara. Sus caracteres constantes, disciplinados y metódicos se complementan. Se echa de menos –eso sí- una mayor diferencia en la manera de ser y comportarse en la investigación.

Además, resulta algo endeble el leit motiv y el perfil de la autora intelectual del crimen. Vertiginosamente resucitada, se convierte en una vengadora viajera que va y viene para matar. El asunto debería haberse centrado más en los motivos de la trama corrupta para eliminar a un testigo incómodo. Sin embargo pasa de puntillas por ese “móvil” y se fija en los irracionales celos y el rencor de una esposa despechada hacia la que cree su rival. Un tanto rocambolesco el desenlace, aunque propuesto desde la perspectiva de un final abierto a dos posibilidades.