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domingo, 19 de noviembre de 2017

Todo esto te daré, de DOLORES REDONDO.


Por Aurelia Martín Mayordomo.

La trama se desarrolla en la Ribeira Sacra, una de las zonas más bellas de Galicia, donde va Manuel, cuando le avisan que su marido ha muerto en un accidente.

En ese momento, descubre que Álvaro, su marido, tenía una doble vida que desconocía. Era marqués de una de las familias más poderosas del lugar, pero que había sido despreciado por su condición de homosexual.

Entonces, se ve preso de sentimientos y emociones que lo desbordan, y solo la amistad que entabla con un guardia civil y un cura le ayudan a reponerse y a descubrir que Álvaro fue asesinado.

Y gracias a un niño, hijo del hermano muerto, que introduce en los bolsillos de Manuel pétalos de gardenias como si fueran las migas de pan del cuento de Hansel y Gretel, lo inducen a  investigar e ir atando cabos hasta descubrir al asesino.

Esta novela, ganadora del Premio Planeta 2016, nos describe una sociedad tan antigua como el mundo y al mismo tiempo tan actual, donde la hipocresía y la doble moral de personas de la iglesia y de los poderosos señores, son la ley.

lunes, 13 de noviembre de 2017

INVITACIÓN A LA PRESENTACIÓN DE APÓSTOLES Y ASESINOS


Texto de Apóstoles y asesinos:

... La actitud de Layret y de algunos miembros de su partido no es suficiente para acabar con la desconfianza que a raíz de la huelga general siente el sindicalismo catalán hacia los políticos. Especialmente hacia los políticos de derecha y, especialmente, hacia la derecha catalanista. Cambó se ha convertido en el traidor oficial. Seguí nunca se lo perdonará. En el despacho de Layret, el Noi se desquita. Está de pie, habla con su voz ligeramente ahuecada, como un trueno en una bóveda. Desde la redacción se escuchan perfectamente sus palabras:

«Ése nunca creyó en nada. Ni en ti ni en Domingo, ni en nada. Y menos, que en nada, en sus enemigos, que somos nosotros, el sindicalismo, los trabajadores organizados.»

«¿Me dirás qué tenemos que ver nosotros con Cambó, Salvador?», Lluís Companys le hace la pregunta son su sonrisa de conejo, los ojos alegres.

El Noi alza las palmas de las manos como un cura oficiante, teatral, fingiendo sorpresa:

«Catalanismo. O eso pensaba.»

«¿Es que te parece mal que lo seamos, catalanistas?», Layret lo mira fijamente.

«No me parece nada. O sea, nada en absoluto. Es un adorno. Es un acto secundario. Es lo que viene después de lo que viene luego. Es la cola del cometa.»

«La cola del…»

«¿O de verdad me queréis decir que a uno de nuestros trabajadores, cuando lo entierren a causa del hambre o por el tiro de un guardia civil, le va a importar que la bandera que esté colgada en el gobierno civil tenga las rayas más anchas o más estrechas?»

«Tal vez entonces no se morirá de hambre. Y no le dará ningún tiro ningún guardia», es Companys quien responde, fumando, tranquilo, encogiéndose de hombros.

«Muy bien, pues a lo mejor se lo da un somatén, o uno de Cambó. Por algo son un invento de la tierra, los jodidos somatenes.»

Se callan los tres. El Noi del Sucre, corpulento, agrandándose entre el humo y la estrechez del despacho de Layret, sigue de pie, se mueve, y al final vuelve a hablar:

«Lo que yo os digo, lo que sienten los míos, es que esa gente, los de la Lliga y los que no son de la Lliga pero están con ellos, no quieren ninguna independencia. Lo único que quieren es usar Cataluña como un chantaje. Un trueque. Nada más. Y nosotros, nosotros, no tú ni tú, los trabajadores, nuestras condiciones laborales, nuestra explotación es la moneda de cambio. O una de las que esa gente maneja.» ....


domingo, 5 de noviembre de 2017

Presentación de Apóstoles y asesinos: un homenaje a la Cataluña Internacionalista.


 
 Por Sergio Vera Valencia, coordinador de las Casas Ahorcadas, elegido mejor club de lectura de Castilla-La Mancha 2016.

 

No hay historia más apasionante que un momento apasionante de la Historia.

Momentos como la Barcelona anarquista de principios del siglo XX, llena de idealistas y pistoleros, héroes y terroristas dispuestos a matar y morir por la lucha obrera, como magistralmente recrea “Apóstoles y asesinos”, la última obra del prestigioso autor malagueño Antonio Soler, ganador entre otros, del premio Nadal, el Nacional de la Crítica o el Primavera.

Apóstoles del anarcosindicalismo como Ángel Pestaña, un relojero que sin más formación que la que pudo procurarse un huérfano que trabajó de sol a sol desde la más tierna infancia, fue el único participante en la Tercera Internacional con arrestos para subirse a las barbas del mismísimo Lenin por coartar la libertad de su pueblo, cuando la Rusia bolchevique se antojaba el paraíso del proletariado.

Y asesinos como Juan Rull, un activista que tras ser arrestado se convirtió en confidente de la policía para darse a la buena vida. Tan buena que pronto despertó recelo entre sus antiguos correligionarios, y para no frenar su tren de vida, terminó poniendo él mismo las bombas de las que luego avisaba, con ayuda de su madre y su hermano.

Pero entre los protagonistas de esta épica época, destaca la figura de Salvador Seguí, el Noi del Sucre, un humilde pintor de brocha gorda que se erigió en líder del movimiento libertario catalán y que, pese a ser el máximo representante de la lucha pacífica por los derechos de los trabajadores, como gran parte de estos evangelistas de la clase obrera, tuvo que hacer público su testamento a edad temprana.

Y estos son solo algunos de los muchos personajes novelescos pero totalmente reales que pueblan las páginas de un libro que más que una novela negra, es la crónica de una época muy negra, que nada tuvo que envidiar en gansterismo al Chicago de Al Capone, en que las bombas y las balaceras eran el pan de cada día, y los atentados y los asesinatos el de cada noche.

Una magnífica recreación histórica, con la exhaustividad documental de una tesis doctoral y un estilo literario al alcance de muy pocas plumas contemporáneas, de un momento con indudables paralelismos con el presente, pues como retrata fielmente la novela, fue entonces cuando los partidos nacionalistas comenzaron a ganar fuerza en Cataluña.

Así pues, si te gusta la Literatura y la Historia con mayúsculas, las Casas Ahorcadas se complacen en invitarte a la presentación de “Apóstoles y asesinos”, que se celebrará el 17 de noviembre a las 19 h, en el salón de actos de la Biblioteca Municipal de Cuenca.

Y es que, hoy más que nunca, no puedes perderte esta joya literaria, este homenaje a la Cataluña Internacionalista.

domingo, 29 de octubre de 2017

Marta es la jefa




Conocí a Marta Marne, ama y señora de la estupenda página de reseñas literarias www.leersinprisa.com, allá por 2013.

Era la primera vez que asistía a la Semana Negra de Gijón, para conocer al pollito Ravelo, que por entonces acababa de publicar “La estrategia del pequinés”, que se alzaría con nuestro premio Tormo al año siguiente.

Al igual que nosotros, Marta estaba allí de vacaciones, gastando su tiempo y dinero por amor al género. Y claro, como no podía ser de otra forma en dos frikis de los libros en general, y de la novela negra en particular, congeniamos de inmediato. Como también con su novio Rubén I el Rubio, el rey del chiste malo.

Desde entonces somos amigos, y nos vemos todos los años  aquí y allá, en las Casas Ahorcadas y en Pamplona Negra, en Getafe y en Barcelona Negra, siempre de feria en feria, y siempre por amor al arte.

Hasta que este último año Marta fue pieza clave en la organización de nuestro festival, nuestra jefa de prensa.

Entre tanto, poco a poco Leer sin prisa fue haciéndose un nombre entre las páginas de crítica literaria. Cada año eran más los autores y editores que le mandaban libros y más libros, y cada vez más las reseñas publicadas, así que pronto la página se convirtió en algo demasiado parecido a un trabajo, por lo que Marta tuvo que echar el freno y romper con esa dinámica, para volver a leer sin prisa y a reseñar por placer…. hasta esta semana.

Porque como Marta ha hecho público esta semana, de ahora en adelante será crítica de novela negra de El Periódico de Cataluña.

Por eso, y creo que hablo en nombre de todos los miembros del club, nos alegramos tanto de que estos años de esfuerzo desinteresado se hayan visto al fin recompensados. Enhorabuena. Te mereces eso, y mucho más.

Tan solo esperamos que no te independices de nosotros, y el año que viene volvamos a tenerte al frente de las Casas Ahorcadas.

Porque Marta es la jefa.

domingo, 22 de octubre de 2017

Vuelven los microcrímenes



Ya hacía mucho tiempo que no publicábamos ningún microrelato, ningún microcrimen.
Pero afortunadamente, la sangre ha vuelto al río (Júcar), y aquí tenéis el último parto de nuestro frailecillo favorito.
Si os deja secuelas, no diréis que no avisé.
  

EXILIADO

Por (fray) Manolo Polo

Tuve que emigrar. Al principio me compadecieron huérfano. Ahora sé que, algunos que me desprecian bastardo, me sospechan soltero y viudo. ¿Podré irme sin aclarar las confusiones?

Todo fue culpa de ella, una hembra excelsa. El óvalo de su cara, su perfil, cuello, hombros, caderas, pubis, nalgas, corvas: un concierto de líneas puras en el esplendor de la curvatura. Sus pechos: la perfección de las cúpulas. Con razón podía considerarme afortunado, más aún, bienaventurado. Veinte años yo, cuarenta ella en plenitud de esencia, presencia y potencia.

Éramos dos con ella. Mi padre, viejo tontorrón, acabó penitenciándose por tamaño desliz de madurez, aunque había sabido perdonarse el de juventud del que yo soy fruto. Lo sustituí, ahora toda mía en exclusiva.

Pero llegó un tercero y la oí gritar de placer en sus brazos. Luego, húmedo brillo en su mirada ausente y húmeda sonrisa en su boca que asomaba al más feliz de los mundos desde sus entrañas enfebrecidas, la misma cálida sonrisa de su entrepierna, me confirmaron su pérdida.

No pude aceptarlo. Hice justicia. Murieron los dos amantes y mi padre cargó con la culpa. Crimen pasional sentenciaron, yo diría místico. Se está pudriendo en la cárcel. No durará. No me quedará nadie.

Es duro, en una ciudad pequeña, ser el hijo del cura, pero si además está en la cárcel por haber matado a una buena señora, madre de cuatro hijos y esposa del mejor alcalde que hemos tenido, se hace casi imposible soportarlo. Tuve que emigrar.

domingo, 15 de octubre de 2017

Cuate, aquí hay tomate: llega el México lindo y criminal a las Ahorcadas


 

Curso nuevo, país nuevo.

Después de que las novelas criminales japonesas incitaran a varios negritos a hacerse el harakiri con unas katanas de Albacete, este año toca viajar a México.

Y comenzamos con una reseña diferente, con un libro peculiar. Un libro que se alzó con el premio Rodolfo Walsh a la mejor novela de no ficción en la Semana Negra de 2005.

Ándale, cuate, que aquí sí que hay tomate.


LO PEOR DEL HORROR, de EDUARDO MONTEVERDE.

Por Nieves Guijarro.
 
 
            “Lo peor del horror es que no hay horror”. Con esta reveladora frase del autor ruso Leónidas Andreiev, Paco Ignacio Taibo II, periodista, escritor y activista sindical, abre el prólogo de esta ácida obra.

 Y debo decir que lo hace de una manera muy acertada porque, para bien o para mal, más para mal que para bien, este mundo abyecto nos ha acostumbrado a convivir con la barbarie; esa barbarie que, como nuestro curtido prologuista apostilla: “se disuelve en lo cotidiano por reiteración, abuso de cabeza periodística y  reportaje superficial de televisión”.

            El escritor, documentalista, patólogo y periodista, Eduardo Monteverde, profundiza en el concepto a lo largo de 364 páginas, un total de 43 artículos que hallaron cobertura en varios medios de prensa.

 Haciendo justicia al título con que bautizó su meticuloso esfuerzo, “Lo peor del horror” es el reflejo más encarnizado de una realidad cruda, decadente, una realidad mediática y sensacionalista a la que no miramos de frente.

 Asistiremos a un desfile de trágicos y abyectos personajes: un mago violador de niños, una mujer inocente acusada de matar a su hijo, las prostitutas de la Merced y un largo etc.

 Según explicó el propio autor en una entrevista del año 2005 para el medio digital La jornada: “hay horas de comisarías, días dedicados a las prisiones, años luz de estar realmente en los bajos fondos; en burdeles miserables donde entran judiciales echando balazos y se ve a las prostitutas haciendo el amor”.

 Claro está que quien no arriesga no gana, y el precio de esta crítica social desemboca en un conjunto eficaz y eficiente que no pierde el tono riguroso pero que, a su vez, destila ingenio y frescura. Periodismo negro combinado con una narrativa muy estilosa y sui generis, capaz de transformar el horror en algo mucho más liviano.
 
            Como dijo Oscar Wilde, Mártir ejemplarizante y víctima de las acciones humanas: “Somos nuestro propio demonio y hacemos de este mundo nuestro propio infierno”.

domingo, 8 de octubre de 2017

Granada Noir es la bomba

Solo hay una cosa peor para la salud mental que ser opositor.
Ser opositor perfeccionista, que le da mil vueltas a todo, y no desconecta ni los domingos.
Por eso, y porque soy uno de esos, cuando el jueves pasado marchamos hacia Granada Noir invitado por uno de sus organizadores, mi amigo el gran Jesús Lens, mi intención era aprovechar los descansos para repasar temas.
Y en tu culo, un futbolín.

Pero mejor, empecemos por el principio.
Cinco horas después de salir de la ciudad del crimen, el Google Maps nos informó de que habíamos llegado a nuestro destino, un hotel de puta madre llamado Andalucía Center.
Al poco, llegó a recogernos Alba, la azafata más simpática y “apañá “de tóa Graná.
El plan era sencillo: ir a comer algo con Alba, Jesús y Laura Muñoz, la super-reportera noir, y luego volver a darle un repaso a mis barbas y las preguntas que había preparado para Víctor del Árbol.
Pero como todos los planes sencillos, al final se fue al carajo. La sobremesa se alargó hasta el infinito y más allá de los gin tonics, y a las 6 estábamos en el imponente hotel Alhambra Palace sin afeitar ni revisarme las preguntas.
Eso sí, el lugar y el evento bien merecían mis nervios y mi barba de tres días. Porque el espacio donde tuvieron lugar todos los actos de la tarde fue el “teatrillo” del hotel, en el que han estrenado obras gigantes de la talla de García Lorca o Manuel de Falla. Y porque el primero de la tarde, usando el símil taurino, fue el copón de la baraja. Porque ver a ese puto crack de las artes y las letras granaínas llamado Alejandro Pedregosa y a su sapientísimo paisano Alfonso Salazar, presentarnos al chandleriano detective antinazis Bernie Gunter y el investigador de la Rusia prerrevolucionaria (ahí es ná) Erast Fandorin, y cómo se podrían haber enfrentado estos dos sabuesos a uno de los mayores misterios del siglo XX, el caso Anastasia, no es moco de pavo.
Como a las 8 tenía que presentar a Víctor y todavía no habíamos podido hablar, tuvimos que perdernos el siguiente e interesantísimo acto, sobre otro mito ruski como es Rasputín, para preparar un poco la faena.
Aunque como no podía ser de otra forma con Víctor, mis barbas y mis dudas no pudieron impedir que saliéramos a hombros. Porque después de tantos años y tantas presentaciones, tenemos mucha complicidad, y eso se nota en el escenario.


Al salir, conocí a uno de los grandes hallazgos del fin de semana, Dominique Bonifás, la encargada de la biblioteca de género negro del Instituto Francés de Madrid, que por su cuenta y riesgo, había venido a aprender más de los autores españoles.
Chapeau, cagabanchelega.
Después de cenar todos juntos, decidimos ser buenos, y marchar pronto a dormir, para poder madrugar al día siguiente y estudiar un poco.

Y tan poco, no llegué a abrir el ordenador. Salimos de la habitación a las 9, y regresamos casi a las 2 de la madrugada.
Pasamos toda la mañana paseando con Víctor y Eva por Granada, y después de ver el encuentro de Tony Hill con un club de lectura, nos pegamos un banquete a pescaíto frito.
Para celebrarlo, a las 5. 30 estábamos medio muertos en la Puerta Real, un monumento más antiguo que la Alhambra recientemente reformado, presenciando otro gran evento: una dramatización de radioteatro en directo. Una virguería técnica con todo lujo de detalles actorales y efectos de sonido, digna de Negra y Criminal, que me dejó patidifuso.
Como también la charla sobre el padrino y el management empresarial, a cargo de unos expertos en marketing capaces de venderle un congelador a un esquimal.
Cerramos la tarde con la presentación de la última novela del antiguo presidente de la Junta de Andalucía Rafael Escuredo y la mesa sobre la ciudad, con Paco Gómez Escribano y Quico Chirino (otro gran descubrimiento, por cierto), moderados por nuestro querido Juan Ramón Biedma.
Cuando terminamos, llegaron nuevos refuerzos, como la encantadora Susana Martín Gijón, con la que conecté desde el minuto uno y como con ninguno, o ese inmenso agitador de masas que responde al nombre de Mariano Sánchez Soler, al que hace ya unos añitos tuvimos por estos andurriales hablando de los Urquijo.
Y aunque después de todo el día estábamos reventados, al final volvimos a palacio bastante después que Cenicienta.

Ahora, que como el jueves aprendí la lección, el sábado a las nueve estaba afeitado y con mis preguntas preparadas, antes de desayunar y partir para el estupendo tour por la Granada más noir.
Un paseo apasionante por la Historia de la ciudad, que como no podía ser de otra forma, se remontó a la época nazarí, y que llegó hasta la postguerra, llamándome especialmente la atención una banda de maquis urbanos dirigida por los hermanos Quero que durante cerca de una década tuvieron en jaque a las autoridades franquistas.

Después de la caminata por el Albaicín y la parte antigua, decidimos volver grupas hacia el hotel para comer con Víctor y Eva, y después de despedirlos reponer fuerzas antes de marchar de nuevo a la Puerta Real.
Y es que, a eso de las 6, tuvo lugar mi segundo acto granaínoir: una mesa redonda con el grandísimo José María Espinar, la adorable Susana Martín Gijón y el sorprendente Álvaro Botija, en la que diseccionamos “El peso del alma”, “Más que cuerpos” y “Operación Matrioska”, con gran éxito de crítica y público, pese al reto que suponía presentar tres libros que no tenían nada que ver en menos de 45 minutos.

Por eso, después de la mesa redonda, nos dimos un pequeño homenaje en una cuadrada. Y después de abrazar al omnipresente (y casi omnipotente) Pedro Gil, que había venido a presentar el juego de rol Hard-boiled, volvimos para presenciar el estupendo mano a mano entre Tony Hill y nuestro otorrinoginecólogo favorito, mi socio Pere Cervantes, que dejaron el pabellón muy alto hablando de Los ángeles de hielo y Tres minutos de color.
Pero sin duda, el colofón de la tarde fue la mesa de periodistas escritores entre Javier Valenzuela y Mariano Sánchez Soler, magistralmente moderada por Quico Chirino, repleta de experiencia y sabiduría.

Para terminar, cervezas Alhambra nos brindó un cóctel que supuso el broche final a un festival que, como se ha visto, es de lo más completo y multidisciplinar, con un programa de actividades muy amplio y variado que, una vez más, demuestra que la ilusión y el tesón de unos organizadores entusiastas es el mejor de los presupuestos.

Esperemos que dure tanto como la Alhambra.

Porque Granada noir, es la bomba.

domingo, 1 de octubre de 2017

El gran apagón, la mayor sorpresa de la ficción sonora española.




 
 
¿Qué harías, si el sistema eléctrico de todo el mundo se fuera a la mierda?
Leer esto, seguro que no.
Ni encender la televisión. Ni el ordenador. Ni el teléfono. Ni la luz.
Estarías solo.
Solo, y en la más completa oscuridad.
Esto es lo que plantea “El gran apagón”, la sorprendente y adictiva serie creada por José Antonio Pérez Ledo y dirigida por Ana Alonso, que lleva más de tres millones de descargas en Podium Podcast.
Y no me extraña.
No tienes más que escuchar el primer episodio, quince minutos, para darte cuenta de que estás ante algo diferente, original y muy muy grande.
Algo diferente, porque la serie es ficción sonora, sin imagen. Pero gracias a la estupenda labor de dirección y las magistrales interpretaciones de actores de la talla de Nacho Fresneda (Alonso Entrerríos en El Ministerio del tiempo) consigue que sea muy visual, que la veas en tu cabeza, como un buen libro.
Y es muy original porque se trata de un falso documental. La historia de qué ocurrió tras una tormenta solar que sumió al mundo en la oscuridad, contada a partir de documentos sonoros ficticiamente reales.
Un falso documental que no lo parece, porque la voz del narrador recuerda mucho a la de los documentales de la 2.
Un falso documental que podría no serlo, porque la tormenta solar de la que se habla en esta serie de ciencia ficción es más ciencia que ficción. Tanto, que poco antes de dejar la Casa Blanca, Obama ordenó preparar Estados Unidos por si se produce.
Pero además es algo muy muy grande, porque pese a la brevedad de sus capítulos, y a los solo ocho episodios de los que constan cada una de sus dos temporadas hasta el momento, consigue darte la sensación de estar ante un universo complejo, repleto de pequeñas historias y grandes personajes.
Pequeñas Historias como las de un padre y una hija desesperados por establecer comunicaciones por radio con otras personas.
Y personajes tan grandes como Eduardo Bravo, un idealista y conspiranoico podcaster que lucha por todos los medios y contra todos los medios para sacar a la luz toda la verdad sobre lo que los gobiernos sabían del gran apagón.

 
Si has llegado hasta aquí sin buscar a toda prisa el primer capítulo, seguramente te estés preguntando, qué demonios hace una serie como esta en un blog de novela negra.
Y como homenaje a los gallegos de la serie, te voy a responder con otra pregunta, ¿se te ocurre algo más negro que la oscuridad?
Algo más negro, que lo que bárbaros como la secta del Sol Negro pueden hacer cuando la oscuridad que su iluminada había predicho finalmente llegue.
Permíteme que lo dude.
Eso, y que a estas alturas sigas leyendo estas líneas sin escuchar “El gran apagón”.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Y el Tormo Negro-Masfarné 2017 es para….


 
El viernes pasado, 22 de septiembre, se celebró la primera sesión del octavo curso de las Casas Ahorcadas donde, como ya es habitual, se eligió el ganador del premio al mejor libro leído durante el curso anterior.

Un premio, el Tormo Negro, que este año ha incorporado el apellido Masfarné, porque de ahora en adelante, será la empresa de material eléctrico conquense la que asuma sus 1.000 euros de dotación.

En esta ocasión, las cuatro obras finalistas fueron:

Crímenes exquisitos, de Nieves Abarca y Vicente Garrido

El ángulo muerto, de Aro Sainz de la Maza

Muertos en la estepa, de Ian Manook

Vestido de novia, de Pierre Lemaitre.

 
Este año tomaron parte en la deliberación un número récord de miembros, un total de 45, que decidieron otorgar el premio a CRÍMENES EXQUISITOS, este adictivo thriller, el primero de la tetralogía protagonizada por la inspectora Valentina Negro y el criminólogo Javier San Juan, que ha cautivado a los lectores del club por su ritmo endiablado, sus complejas y absorbentes tramas que entremezclaban magistralmente arte y crimen, violencia y sensualidad.

La entrega del premio tendrá lugar en el marco del VI Encuentro de Novela Criminal las Casas Ahorcadas, que se celebrará en Cuenca del 19 al 21 de Abril del 2018.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Una propuesta muy especial….



Empieza la cuenta a atrás. A solo cinco días del arranque del nuevo curso, un negrito/a que firma con el misterioso nombre de Amparo Impar, pero que no se llama Amparo y que tiene un buen par de razones para no hacerlo, nos regala la reseña de Vórtices, su primera y magna obra criminal.

 ¿Quién será? ¿Cómo Será?

Para saber más, solo tenéis que continuar.
 

 
Vórtices, Amparo Impar.

 Un policía de rebote y desganado, un sacerdote de mano ligera con insospechadas capacidades financieras y cinegéticas, dos ancianitas extasiadas con Anís del Mono, varias damas suculentas algo subidas de lívido, una pareja de antípodas y un auténtico “insonrrible”, se ocupan y preocupan en sazonar el ambiente de una aburrida ciudad provinciana durante un caluroso verano.

¿Cómo?

 Bricolaje acústico, refrigeración personalizada, vuelos sin motor, algún robo, entierros clandestinos, despeñamientos motorizados, secretos milenarios y una docena de asesinatos.

 Todo ello discretamente, sin ruido, sin truculencias, sin armas que no reposen en cualquier hogar, y al parecer, en Cuenca, ayer como quien dice, aunque la autora intente despistar al lector.

No lo conseguirá con nosotros, desde luego. Porque incluso cita a varios reconocidos negritos de las primeras hornadas.

 ¡Que Dios nos pille confesados!

 Es evidente que no podemos fiarnos de ningún vecino, ni pariente.

Convendría que los novatos sepan donde se meten. Las Casas Ahorcadas no son un refugio. Absténganse miedicas y pusilánimes.

domingo, 10 de septiembre de 2017

El bosque de los inocentes, de Graciella Moreno.

 
Por María José Moya Ruiz, alias “la reseñista”.

 
Iris es una abogada divorciada de un hombre del que ya no estaba enamorada, con una familia con la que nunca se ha entendido bien y que desde `pequeña tiene sueños en los que ve cosas que a menudo se cumplen, lo que le ha llevado a ir de psicólogo en psicólogo.
Intentando huir de estos sueños, que no la dejan dormir, decide pasar un fin de semana en casa de su tía en el pueblo al que iba de pequeña, Rocablanca, para poder olvidarse del bufete, de sus problemas y de Barcelona y descansar.
Pero nada más entrar a la plaza del pueblo, ve una pancarta que dice: Vamos a encontrar a Julián, y al momento, un coche embiste el suyo por detrás.
El conductor es un forastero instalado en un caserón restaurado. Se baja para pedirle disculpas y al estrecharle la mano, a Iris se le eriza la piel… y esa misma noche vuelve a soñar, viéndose envuelta en una investigación criminal que dará nuevo sentido a las pesadillas de las que quería huir.
Casos de niños desaparecidos, investigación criminal donde alguien está imitando a uno de los asesinos más crueles de la historia, la vida de Iris con sus problemas personales y su intuición, Todo esto son argumentos suficientes para enganchar. Una lectura entretenida, en la que las cosas no son cómo parecen, y el final es coherente y deja todo bien resuelto.
 
Entre los personajes, podemos destacar a:
Carlos y Jordi, los mossos d’Escuadra encargados de resolver los casos con los que sueña Iris.
Gabriel Sira, un hombre raro y elegante, de modales exquisitos, que lo convierten en candidato para no confiar en él.
Giles de Rais, un sádico asesino del siglo XV, que inspiró a Charles Perrault para construir el personaje de Barba azul, relacionado con la historia que cuenta el libro.
Christian, maloliente, antipático, sin moral cuando hay por medio una buena suma de dinero. Empleado del imitador de Giles de Rais, al que le hace el trabajo sucio.
La historia está contada por dos narradores: Iris, que explica lo que le va sucediendo, y una voz en tercera persona, que narra lo que pasa con el resto de personajes.
En resumen, una novela que se lee con rapidez porque su argumento sabe crear interés.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Las monedas de los 24, de Juan Pedro Cosano.


Por Aurelia Martín Mayordomo.

Esta es la tercera novela del abogado Juan Pedro Cosano, nacido en Jerez en el año 1960. En dichas novelas, que se pueden leer independientemente, narra las aventuras de Pedro de Alemán, el abogado de pobres del Jerez del siglo XVIII, un personaje que te cautiva desde el primer momento, por su carisma y ternura.
Al comienzo de la historia, Pedro se ve obligado a aceptar la defensa de un rico artesano de la ciudad, acusado de violación por su bella sirvienta. Consigue la absolución, pero enseguida se da cuenta de que la joven decía la verdad. Entonces, surgen en él los remordimientos, junto con una irresistible atracción hacia la chica.
Paralelamente, empiezan a ocurrir en la ciudad unos crímenes espantosos. Mujeres asesinadas y violadas de forma brutal, todas ellas relacionadas con las principales familias nobles (los 24). Y en cada escena del crimen, se encuentra una moneda romana: denarios de plata de la época de la República.
Y Pedro Alemán, consultando con eruditos en heráldica y numismática, es el que descubre al asesino, y lo desenmascara delante de todos en un tribunal.
Y pardiez y voto a bríos, como diría Pedro Alemán, a que si se decide leer este libro el próximo curso, ninguno vais a adivinar quién es.

lunes, 28 de agosto de 2017

BLACKLANDS, de Belinda Bauer.

 
Por Nieves Guijarro.

Steven Lamb es un niño de doce años que vive en Shipcott en compañía de su madre, su abuela y su hermano pequeño Davey. Cada día, al terminar sus clases, el pequeño excava en el paraje de Exmoor con la esperanza de encontrar el cadáver de su tío Billy, asesinado dieciocho años atrás a manos de Arnold Avery, un psicópata condenado a cadena perpetua por el abuso y asesinato de otros seis menores.

Con la esperanza de poner fin al dolor de su abuela, que pasa las horas muertas frente a la ventana esperando, en vano, el regreso de su hijo asesinado, Steven toma una peligrosa determinación: Cartearse con Arnold Avery, la única persona que puede desvelarle el paradero de su tío desaparecido. Así comienza a fraguarse una peligrosa y estrecha relación entre un niño desesperado y un asesino pedófilo.

Con esta inquietante premisa, arranca Blacklands, el debut como novelista de Belinda Bauer, reputada guionista y periodista inglesa que, allá por el año 1998 obtuvo un Bafta, prestigioso galardón otorgado por la Academia Británica de las artes cinematográficas y la televisión, a la mejor guionista joven por The Locker Room. Dicho debut literario, le hizo alzarse en el 2010 con el premio CWA Gold Dagger a la mejor novela criminal, concedido por vez primera a una escritora novel.

Blacklands explora los entresijos de la degradación humana, mediante el planteamiento de una enrevesada trama cuyo leitmotiv principal gira en torno a una de las más viles transgresiones jamás concebidas: los abusos infligidos a menores. Bauer consigue que nos adentremos en la complejidad de esta temática introduciéndonos, en primera persona, en el marco gris de una humilde familia, marcada por la tragedia, cuyo día a día transcurre de forma anodina e insustancial.

Podemos sentir cada uno de los pensamientos del niño como si fuesen propios, tanto la mezcla de angustia y emoción que experimenta cuando excava en Exmoor, como su frustración cuando regresa a casa con las manos vacías. Frustración que degenerará en una malsana obsesión en pos de granjearse la confianza y el respeto del depravado Avery.

De igual modo, la autora nos introduce en la psique del asesino quien, tras largo tiempo aburrido en la prisión de Longmoor, comienza a emocionarse ante la incipiente llegada de las anónimas y breves misivas, a las cuales decide responder asaltado por una mezcla de curiosidad y expectación que consiguen evadirle del tedioso hastío de la vida diaria entre rejas. La mente enferma de Avery nos hará partícipes de toda clase de turbadores recuerdos sobre sus crímenes, nos revelará sus más soterradas obsesiones y, en igual medida, aquello que le provoca sensación de rechazo o miedo.

El lenguaje utilizado por la autora es muy sencillo, sin adornos ni florituras de ningún tipo, lo cual, lejos de molestar en modo alguno, le confiere a la novela un aire más desenfadado y la transforma en un producto de fácil y amena lectura. Tal vez el único fallo que puede achacársele es la precocidad y madurez en el pensamiento de Steven, lo cual tampoco resulta una traba importante a la hora de completar la lectura, ni repercute de forma negativa en el planteamiento de la historia.

El resultado de todos estos factores en conjunto nos ofrece una obra notable, entretenida y que cumple a la perfección con las expectativas ofrecidas y resulta de total y absoluto disfrute para todo buen amante del Thriller.

martes, 22 de agosto de 2017

La novela negra española más potente del 2017


 
Por Sergio Vera Valencia



    Cuando coincido con otros lectores compulsivos de género negro, hay una pregunta que suele repetirse como un mantra: ¿Qué es lo mejor que has leído últimamente?


Y más en Gijón, que supone el paso de ecuador del año antes del aluvión de novedades otoñales.

Normalmente, la respuesta suele ser: poca cosa, el año va flojo (y supongo que, o bien todos lo van, o bien como cada vez se publica más, cada vez es más difícil separar el grano de la paja).

Generalmente, solo un par de títulos pasan la criba. Y así fue en la última Semana Negra, donde había un título que se repetía como las lentejas. Un libro que me recomendaron libreros, autores y fanáticos. Se llamaba Ya no quedan junglas a donde regresar. La ópera prima del periodista de investigación y editor de novela negra Carlos Augusto Casas (Madrid, 1971), que ha resultado merecedora del VI premio Wilkie Collins.

Pero, todavía no sé muy bien por qué, no la compré.

Sin embargo, al poco de volver a Cuenca, me escribió Claudio Cerdán – que nunca antes me había recomendado un libro, dicho sea de paso- diciendo que tenía que leer una novela.

 La misma novela.

Así que dejé de hacerme el duro, y  se la encargué a Miguel Ángel Díaz Ortega, el amo y señor de la librería Somn Negra (que se pilló vacaciones de su otro trabajo para montar el tenderete en Gijón, y fue el primero que me habló de ella).

 Y cuando finalmente la leí, en apenas un día, tuve que rendirme ante la evidencia. Ya no quedan junglas a donde regresar es la novela negra española más potente que he leído este año.

Y en mucho tiempo.

Cuenta la historia de «El Gentleman». Un viudo de setenta y dos años, que solo se siente vivo una hora a la semana. Los jueves, cuando previo pago, pasa sesenta minutos con Olga, una prostituta de la calle Montera.

No pienses mal. El gentleman no es de esos. De hecho, es el único de los ancianos que vegetan por los bares de la zona, que no está allí por el sexo. Lo que realmente le gusta al gentleman es hablar con Olga. Imaginar que, por una hora, no son una puta extranjera y un viejo triste, solitario y final.

Pero un día, después de pasar la noche con cuatro abogados, Olga aparece muerta. Y como nadie está dispuesto a impartir justicia, el gentleman decide tomársela por su mano.

Aunque a su edad, no será fácil. Y menos, tratándose de abogados con vínculos con la mafia.

 Y por si fuera poco, Cuando el viejo empiece a sembrar el foro de cadáveres, la inspectora Iborra y Herodes irán  tras sus pasos.

 Aunque la inspectora Iborra no está para muchos trotes. Todo el día tomando caramelos de menta para disimular que se bebe hasta el agua de los floreros, en un intento por olvidar el abandono de su marido, al que, no obstante, no puede evitar dejar mensajes en el buzón de voz.

Y el asesino profesional conocido como Herodes, tampoco pasa por su mejor momento. Después de un trabajo en Italia, que le ha dejado tocado y casi hundido, quiere cambiar de oficio. Dejar de fingir que lleva una vida normal junto a una preciosa madre soltera y su hijo, para vivirla realmente.

Estas son las tres líneas argumentales de esta vigorosa novela que conjuga lo mejor del pulp americano y de los clásicos españoles. Una obra tan tarantiniana como castiza, con una trama salvajemente compleja como la del mejor Andreu Martín, unos antihéroes sentimentales como los que pueblan las calles de González Ledesma, ambientes cutres y marginales como los de Julián Ibáñez y un hijoputesco humor digno del mismísimo Pérez Merinero.

Y todo esto y mucho más, en menos de 200 páginas.

200 páginas sin tregua, gracias a su continuo y magistral uso del cambio de escenario. Una auténtica montaña rusa de acción, emoción, violencia y sarcasmo. Escenas cuidadas como microrrelatos, que dejan al lector hipnotizado ante la capacidad casi ilimitada del madrileño para putear a sus personajes una y otra vez, poniéndoles trabas y más trabas, y consiguiendo que salgan ingeniosamente airosos.

Una novela que no podrás parar de leer, pero que no querrás que se acabe.

Un libro que, desde ya es un firme candidato a mejor primera novela negra del año, y a todos los premios del 2017.

Eso sí, cuando llegues a su redondo desenlace, prepárate. Prepárate, porque las próximas novelas negras que leas, te parecerán papel higiénico.

Porque ya no quedan junglas a donde regresar, ni novelas como esta.

 

 

 

domingo, 13 de agosto de 2017

La pareja de al lado, de Shari Lapena



 
Por Antonio Elena.

 
Anne y Marco son una pareja aparentemente feliz.

 Recientemente han sido padres, tienen una niña de seis meses, casa y coche de lujo, y unos vecinos encantadores, que una noche los invitan a cenar.

Todo perfecto, pero hay un pequeño problema, Cynthia (la vecina) no soporta a los bebés. Y  menos, sus llantos, por lo que pide a Anne que no lleve a la niña a la cena.

No hay problema, se contrata una canguro, y resuelto el asunto.

Pero ésta falla, y no puede acudir.

No hay problema, se deja a la niña en su cuna, se coloca un monitor para bebés, y se pasa a verla cada media hora.

Total, está justo al otro lado del tabique. Nada puede ocurrir.

O eso creen.

Cuántas veces nos hemos formulado preguntas del tipo... ¿Y si no hubiera ido? ¿Y si hubiera tomado el otro camino? ¿y si hubiera vuelto cinco minutos antes? ¿Y si....? Pues este tipo de pregunta se plantea la pareja protagonista durante toda la novela.

Estamos ante un libro en el que se entrelazan conceptos como la responsabilidad paternal, la infidelidad, la mentira, la ambición, la manipulación y, sobre todo, la angustia, que va creciendo por momentos, por no saber que ha pasado.

Según se avanza en la lectura, crees saber el quién, pero no el porqué.

Unas páginas más, y sabes el quién y el porqué.

Sigues leyendo, y sabes el porqué, pero no el quién.

 Continúas, y no sabes ni quién, ni porqué.

Especialmente recomendada para aquellos que se dicen a sí mismo que son unos excelentes “deductores”. Yo reconozco que me he perdido deduciendo multitud de veces, y es que, los giros inesperados no tardan en sucederse.

Al final, cuando ya está descubierta toda la trama, y encuentras un poco de sosiego, ves que queda un último capítulo…

 Pero, ¿qué más puede ocurrir?,

Pues algo que.... la verdad es que no me acuerdo de lo que ha sucedido...

Shari Lapena nació en Canadá en 1960. Ejerció como abogada y profesora de inglés antes de dedicarse en exclusiva a escribir, debutando con La pareja de al lado, con la que ha recibido varios premios.

Novela intensa y adictiva, fácil de leer y sangre la justa (¿o no?).

Totalmente recomendable a los amantes del suspense.