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domingo, 6 de agosto de 2017

Corrupción policial, de Don Winslow


 
Por Sergio Vera Valencia.

 
El sargento de origen irlandés Denny Malone es el mejor policía de Nueva York. El rey de la Unidad Especial de Manhattan Norte. Un tipo capaz de cualquier cosa para hacer justicia y cuidar de sus hermanos de placa.

Alguien dispuesto a jugarse diariamente el pellejo por limpiar las calles de la Gran Manzana de heroína y de quedarse con la mitad de la droga para revenderla, de partirse el alma para atrapar al asesino de una inocente anciana de Harlem y de actuar como intermediario para comprar fiscales para la mafia. Porque si algo tiene claro el sargento Malone es que para hacer justicia, verdadera justicia, para atrapar a delincuentes debes hablar su mismo idioma y enseñarles quien manda.

Eso, y que para reinar en Manhattan Norte hay que pagar un alto precio. Porque la ciudad nunca duerme y no entiende de horarios ni vacaciones. Si quieres ser el amo de nueva York, debes serlo 24 horas al día, 7 días a la semana.

Quizá por eso, hace un año que Malone está separado de su mujer y apenas ve a sus hijos.

Por eso, y porque lleva un año con Claudette, una escultural enfermera negra  enganchada al caballo, cuya existencia oculta celosamente a todo el mundo.

Incluso a sus hermanos Russo y Monty, con los que lleva años compartiendo balaceras y sobresueldos, días de redadas y noches de putas. Porque hace mucho tiempo que la unidad especial está corrupta hasta los cimientos.

Pero, ¿quién no lo está hoy en día en la ciudad de los rascacielos?

Así es la nueva y monumental obra de Don Winslow. Un libro que ha llevado al americano más de una década de documentación sobre la policía de su ciudad natal.

Y se nota.

El libro traspira asfalto y verosimilitud en todas y cada una de sus más de quinientas páginas. Historias, anécdotas y detalles policiales tan increíbles que solo pueden ser ciertos, narrados con estilo ágil y sin filigranas literarias. Winslow tiene una historia tan potente y ambiciosa entre manos, que le sobran las piruetas.

Eso sí, el libro no pretende ser un trepidante thriller, ni una enrevesada novela policíaca de final sorpresivo.

No.

Corrupción policial aspira sencilla y llanamente a ser el mejor procedimental jamás escrito. A meternos en la piel y el uniforme de un policía de carne y hueso, de un personaje que es a la vez el mayor de los héroes y el peor de los villanos, un ser humano con más aristas que un cubo de Rubik y más dilemas que una criatura de Shakespeare.

Y lo consigue. Vaya si lo consigue.

Pese a que la trama tarda en arrancar, solo por su grandioso y apabullante tercio final, Corrupción policial se ha convertido en la mejor novela negra que he leído este año y en una de las mejores que recuerdo.

Así pues, los que estén esperando un frenético pasapáginas repleto de giros que hagan más llevaderos los días de playa, que no crucen el cordón policial.

Pero si eres un verdadero amante del género negro, corre a hacerte con este novelón. Es una obra maestra solo al alcance del autor de El poder del perro, con la que Winslow se confirma como uno de los capos del panorama noir actual.

3 comentarios:

cristina asensio dijo...

Una magnífica reseña de una novela que seguro no me defraudará. Gracias

Anónimo dijo...

Tentador como un chute de bourbon con un pitillo fresco. (Joe)

Firestarter qnk dijo...

Ufff me dejó convencer???? No sé no sé. La reseña es muy potente pero tenemos gustos muy dispares. Aunque "tomaré nota" ¡-)